En
la cuarta sesión del Seminario sobre Neurociencia Social en la UAM-Iztapalapa,
el 15 de abril de 2014, el psicólogo Andrés Segovia habló de la intersubjetividad y sobre cómo damos sentido a los demás y los
comprendemos como iguales.
Pueden ver la conferencia completa en
En
este texto se reseña brevemente la charla de Andrés, quién planteó las teorías clásicas sobre la intersubjetividad suponen que la actividad mental es privada,
estrictamente racional e inasequible, dejando a un lado la interacción corporal
en contexto. También proponen que las personas requieren de procesos
representacionales sofisticados para comprender los estados mentales de otros.
En consecuencia, se ha propuesto que durante su desarrollo ontogenético, los
seres humanos deben adquirir, o bien una teoría
sobre los estados mentales (TT, Teoría de la Teoría de la Mente), o bien la
habilidad para simular los estados
mentales, utilizando su propia experiencia como modelo (TS, Teoría de la
Simulación).
Desde la fenomenología, la conciencia supone una
intencionalidad corporal y procesos públicos debido a la naturaleza
comunicativa del cuerpo. Así, las interacciones corporales son la forma más
básica de la cognición social. Muchas interpretaciones en las ciencias del
comportamiento se han alejado del carácter interactivo e histórico de la
cognición humana y han sostenido, terminantemente, la existencia de conceptos
mediacionales, como pueden ser los
estados mentales, para justificar la diferencia entre comportamientos sociales,
bien sea durante el desarrollo o entre especies cercanas. Podemos criticar esta
estrategia no interactiva ni histórica, dijo Andrés, ya que es asimétrica y
poco democrática en el uso de la síntesis evolutiva estándar aplicada a otras formas
de psicologías evolucionistas. Además no da cabida a explicaciones evolutivas
alternativas.
Andrés y su
grupo de investigación propone una teoría corporizada radical sobre la
intersubjetividad. Se han preguntado cómo en las interacciones sociales (i.e., corporales, afectivas y comunicativas) se
ubica el origen de todo entendimiento social mostrando ejemplos diversos dentro
de la ontogénesis humana, especialmente en la comunicación intencional y la
anticipación de las acciones. También analizan evidencias de la psicología
comparada para cuestionar las diferencias cognoscitivas más importantes entre
nosotros y otras especies cercanas, como los chimpancés, gorilas u orangutanes.
Apoyan la idea de que nuestra
corporalidad y nuestro sentido social permiten ubicar los orígenes de nuestra sociedad
y del conocimiento de los otros, en especies cercanas que muestran vestigios de
entendimiento mutuo. A lo largo de nuestra vida se presentan diferentes situaciones
que determinan ciertos parámetros de desarrollo social, por lo que no aceptamos
la propuesta de un único módulo mental que supondría la adaptación de la
especie humana a las exigencias de la vida social durante su evolución. Son las
condiciones socioculturales las que permiten desarrollar diferentes
percepciones sociales secundarias asociadas a las actitudes, disposiciones y
conocimientos sobre la vida en grupo. Es la participación en comunidades
verbales lo que da inicio a una historia propia de la psicología popular como
explicación de nuestra vida colectiva.
En sus reflexiones
finales, Andrés estableció que a ciertas capacidades intersubjetivas básicas
sintonizadas con un mundo social que nunca desaparece, se añaden narrativas
culturales que determinan la manera en que nuestros esquemas sociales se van
convirtiendo en imágenes para abstraer nuevas certezas a la hora de interactuar
con otros.
Podrán leer
algunos artículos de Andrés Segovia en su siguiente perfil académico:
Si deseas más
información sobre el Seminario de Neurociencia Social de la UAM-I o quieres a
asistir a las próximas sesiones escríbenos a labcogsoc@gmail.com
Saludos,
Roberto E.
Mercadillo
¿Qué es el Cerebro? Por Mtro. Andrés Segovia Cuellar
¿Quién es Andrés Segovia Cuellar?
Psicólogo,
Estudiante de Posgrado en Filosofía en el Grupo de Investigación “Ética,
Comportamiento y Evolución” de la Facultad de Ciencias Humanas en la
Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, Colombia.









